“¿Por qué se secan los árboles? Porque han dejado de regarlos”, sentenció la colectiva Laguneras EcoPunk este fin de semana, tras un recorrido de inspección por el Bosque Venustiano Carranza.
El grupo ambientalista denunció las condiciones de los ejemplares que aún están en pie y el destino de los que han sido retirados por representar, supuestamente, un riesgo para la ciudadanía.
Esta queja ciudadana no es nueva; desde finales de 2025, otro ciudadano ya había señalado la desaparición de arbolado, un tema que escaló a la Dirección de Servicios Públicos Municipales, a la cual, apenas el pasado 23 de enero, el titular de dicha dependencia, Fernando Villarreal Cuéllar, calificó como “ridículas” las acusaciones de tala de árboles sanos, asegurando que solo se retiraban ejemplares sin vida para evitar accidentes durante la estación de tolvaneras.
Sin embargo, la supervisión de campo realizada por el colectivo este fin de semana demuestra lo contrario, mediante un video, el colectivo exhibió que los troncos apilados y listos para ser triturados no estaban muertos, pues mostraban tejidos con vitalidad e incluso albergaban ecosistemas activos, como un panal de abejas localizado en uno de los cortes recientes.

Esta falta de rigor técnico en el Bosque se suma a lo ocurrido apenas el fin de semana del 7 de febrero en las inmediaciones del recinto, específicamente frente a lo que será el próximo Centro Cultural de las Artes del Norte, en las instalaciones de lo que antes fue la escuela Juan de la Cruz Borrego. En dicho lugar, las activistas expusieron la tala de al menos dos ejemplares de gran porte que custodiaban la entrada del edificio en remodelación.

Sobre este hecho particular, se buscó desde la semana pasada una explicación por parte del Director de Obras Públicas Municipales para conocer los motivos del retiro de estos árboles en una zona de rescate patrimonial; no obstante, tras haber pactado inicialmente una entrevista telefónica, el funcionario dejó de responder, evitando aclarar la situación, impidiendo el derecho a la información pública.
Cabe resaltar que la creación de este colectivo, que vela por la integridad ecológica de Torreón, inició a mediados de 2025 a raíz de la tala de más de 120 árboles vivos sobre el Bulevar Independencia para la construcción del Sistema Vial Abastos-Independencia.
Hoy, con la evidencia del Bosque y el silencio de las autoridades ante las obras del nuevo centro cultural, queda claro que la protección del medio ambiente sigue siendo una tarea exclusiva del ciudadano, frente a un modelo de desarrollo que parece no priorizar la conservación de la infraestructura verde.





